Se necesita:

  • Una linterna
  • Una botella de plástico transparente con tapa (las de agua desechables)
  • Un tubito de plástico transparente flexible como los de las sondas
  • Plastilina
  • Cinta aislante
  • Una cubeta
  • Una tela de color oscura y gruesa.
La idea es llenar abrir un hueco en la tapa de la botella e insertar en ella el tubo. Por las edades de los chiquitos mejor tener pre-hechos los huecos de las tapas pero a ellos les encantaría meter los tubitos y luego "sellar" con plastilina para que no se salga el agua.

Unir con la cinta aislante la linterna a la base de la botella.
Llenar la botella de agua y taparla.
Cubrir con la tela oscura y tupida la botella dejando solo el pitillo o tubo a la vista.

Ir a una habitación que se puede oscurecer (antes del experimento se puede llevar al niñ@ al cuarto o al salón y oscurecerlo completamente para ver si existe algún sitio por el que se "escape la luz" y compararlo con cuando se abren puertas y ventanas y entra toda la luz. En esa habitación tener la cubeta lista para recibir el agua que salga por el tubito.

Apagar la luz.
Prender la linterna.
Oprimir la botella, apuntando a la cubeta 

La luz se refleja en el tubo y se "curva" siguiendo su trayectoria por lo que la única luz que se ve es el "agua luminosa" que sale de las botellas.